El deporte es un lenguaje común que forma carácter y teje comunidad. Más que competencia, es una práctica de encuentro, disciplina y alegría compartida. En la historia de la Fundación, el deporte condensa sus orígenes y su vocación de acompañar procesos de superación personal y colectiva. Impulsarlo como herramienta de desarrollo significa reconocer su capacidad para fortalecer el bienestar físico y emocional, generar vínculos y promover la cohesión comunitaria. El deporte enseña con el ejemplo: constancia, colaboración y respeto, valores que se trasladan de la cancha a la vida cotidiana.
Deporte
Por qué importa
58.9
%
de las personas de 18 años y más en áreas urbanas de México no realizó actividad físico-deportiva en su tiempo libre en 2024. Esta cifra muestra que el deporte sigue lejos de ser una práctica accesible y sostenida para la mayoría. Invertir en deporte importa porque ampliar el acceso no solo mejora la salud: también abre espacios de convivencia, pertenencia y desarrollo personal.
26.7
%
de las personas físicamente activas reportó que no existen instalaciones deportivas en su colonia; entre quienes sí cuentan con ellas, 12.8% considera que están en malas condiciones. Esto confirma que una parte importante del problema no está en la motivación, sino en la infraestructura disponible y en la calidad de los espacios. Invertir en deporte importa porque la práctica sostenida requiere entornos cercanos, dignos y seguros.
9.2 puntos porcentuales
es la brecha entre hombres y mujeres en práctica físico-deportiva en México: 46.0% de los hombres realizó alguna actividad, frente a 36.8% de las mujeres. A esto se suma que en el país viven 8.8 millones de personas con discapacidad, lo que vuelve aún más urgente ampliar la oferta incluyente y adaptada. Invertir en deporte importa porque hoy las oportunidades de acceso y permanencia no son iguales para todas las personas.
Estrategia
Ampliamos el acceso y favorecemos la permanencia
Impulsamos programas regulares, gratuitos o de bajo costo, con horarios flexibles y condiciones que faciliten la participación sostenida de niñas, niños, juventudes y familias. Buscamos que el deporte deje de ser una oportunidad esporádica y se convierta en una práctica accesible, continua y cercana a la vida cotidiana.
Fortalecemos espacios seguros y dignos para la práctica deportiva
Apoyamos iniciativas que mejoran la infraestructura básica y las condiciones de cuidado: canchas, iluminación, bebederos, baños, equipamiento y protocolos de prevención de lesiones. Para FDM, el deporte también requiere entornos que protejan, cuiden y hagan posible la permanencia y el bienestar.
Invertimos en formadores y entrenadores con capacidad pedagógica
Reconocemos que la calidad de la experiencia deportiva depende en gran medida de quienes la acompañan. Por eso priorizamos formación en pedagogía, inclusión, equidad de género y habilidades socioemocionales, así como el fortalecimiento de vínculos protectores para niñas, niños y juventudes.
Promovemos igualdad e inclusión en la práctica deportiva
Nuestra estrategia busca ampliar la participación de niñas, mujeres, personas con discapacidad y otros grupos que suelen enfrentar mayores barreras de acceso y permanencia. Impulsamos programas, adecuaciones y apoyos que hagan del deporte un espacio más incluyente, seguro y pertinente.
Articulamos redes territoriales entre escuela, comunidad y aliados
Trabajamos para conectar escuela, comunidad, organizaciones de la sociedad civil, universidades, empresas locales y clubes deportivos. Entendemos el deporte como un ecosistema, no como una actividad aislada. Por eso buscamos soluciones que fortalezcan redes locales y sostengan procesos de largo plazo.
Enfoques Estrategicos