En Fundación Díez Morodo impulsamos una filantropía de largo plazo en México para fortalecer capacidades, articular alianzas y contribuir a cambios sostenibles en educación, salud, cultura y deporte. Trabajamos e invertimos en iniciativas que contribuyen al desarrollo integral de las personas y comunidades en México en colaboración con organizaciones de la sociedad civil y con otros actores, como donantes, academia, sector privado, gobiernos locales y comunidades, para fortalecer capacidades, construir confianza y generar soluciones con mayor alcance y sostenibilidad.
Qué hacemos
Estrategia
La Fundación Diez Morodo (FDM) orientará su inversión social 2026 a 2030 bajo un marco estratégico de cuatro líneas de inversión complementarias, que reflejan su mandato fundacional y responden a las lecciones aprendidas en sus treinta años de trayectoria. En conjunto, estas líneas permiten combinar atención a necesidades inmediatas, fortalecimiento de actores y promoción de cambios de largo plazo.
Lineas estratégicas
Prevención y atención a emergencias, desastres y crisis humanitarias.
Las emergencias ponen a prueba la capacidad de una sociedad para organizarse, responder y reconstruirse. Desastres naturales, crisis sanitarias y otras emergencias pueden interrumpir de un momento a otro las condiciones de vida de comunidades enteras, profundizando desigualdades que ya existían.
Ante estas situaciones, FDM busca combinar la capacidad de respuesta inmediata con una mirada puesta en la recuperación y la resiliencia. Para ello, destina parte de su portafolio a la prevención, atención y reconstrucción, trabajando con organizaciones especializadas, redes de sociedad civil y aliados nacionales e internacionales.
Acceso a Derechos y Asistencia.
Una filantropía orientada al futuro no puede perder de vista el presente. Hay personas y comunidades para quienes la transformación estructural es indispensable, pero para quienes la prioridad inmediata es acceder a un servicio, una oportunidad o un derecho fundamental.
En continuidad con su vocación histórica de servicio y solidaridad, FDM continúa apoyando iniciativas que atiendan necesidades concretas y garanticen el acceso a derechos y servicios básicos, especialmente para personas en situación de vulnerabilidad. Se trata de trabajar en el horizonte de dignidad común y, en el proceso, aprender del territorio, fortalecer capacidades y conectar las necesidades inmediatas con oportunidades de cambio sistémico.
Inversión Multiactoral para el Cambio Sistémico.
La filantropía puede actuar como catalizadora, reuniendo capacidades y recursos que difícilmente podrían movilizarse por separado. Nuestra apuesta es identificar oportunidades donde una inversión filantrópica pueda desbloquear una conversación, ensayar soluciones, generar evidencia, movilizar recursos adicionales o abrir el camino hacia cambios de mayor escala.
Esto significa pasar de financiar soluciones terminadas a participar en procesos donde distintos actores puedan experimentar, aprender y construir respuestas más pertinentes. La coinversión nacional e internacional, la innovación escalable y la incidencia en políticas públicas serán herramientas para multiplicar el alcance de estas intervenciones. Buscamos conectar capacidades para hacer posible lo que ningún actor podría lograr por sí solo.
Desarrollo del Ecosistema social.
Los grandes desafíos sociales no se resuelven desde una sola organización, sector o disciplina. Requieren comunidades de actores capaces de compartir conocimiento, recursos, capacidades y responsabilidad.
Por eso, FDM invertirá en fortalecer los ecosistemas sociales que sostienen la acción colectiva en México: redes de organizaciones, plataformas de donantes, alianzas entre sectores, espacios de encuentro y mecanismos de colaboración y gobernanza compartida. En otras palabras, en la Fundación apostamos por innovar en la infraestructura cívica y social.